LIGADURA DE HEMORROIDES

Servicios - Clínica Digestiva Navarro

Las venas hemorroidales son venas que todos tenemos en el final del recto y su presencia es normal.  Por lo general no molestan a las personas.  Se convierten en un problema cuando sangran o cuando se trombosan (se les forma un coágulo interno) porque entonces son dolorosas.

La ligadura de hemorroides es un procedimiento con el que se tratan las hemorroides internas.  Es el procedimiento de primera elección para el manejo endoscópico de hemorroides.  Consiste en capturar la hemorroide con una liga de hule hasta que se estrangula el vaso, posteriormente se genera una úlcera en donde estaba la hemorroides y cicatriza sin que quede la hemorroide en donde estaba previamente.

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  • ¿Qué son las hemorroides? ¿Qué síntomas dan?
  • ¿Qué debo hacer si sangro por el recto?
  • ¿Cómo se tratan las hemorroides?
  • ¿Qué ventajas ofrece la ligadura de hemorroides? ¿Porqué es el método de elección?
  • ¿Como se realiza la ligadura de hemorroides? ¿Qué preparación requiere la ligadura?
  • ¿Cuál es nuestra experiencia ligando hemorroides internas?
  • ¿Que pasa después de la ligadura? ¿Cuáles son las posibles complicaciones?
  • ¿Debo sacar una cita previa para consulta?
¿Qué son las hemorroides? ¿Qué síntomas dan?

Las venas hemorroidales, que están en el canal, anal forman las hemorroides. Algunas veces estas venas se dilatan y se hacen varicosas. Esto puede causar un bulto que estorba a los pacientes o que les provoque picazón. Lo más usual es que sangren, es un sangrado rojo intenso que puede ir desde un chorro al defecar a solo manchar el papel sanitario. También se puede formar un coágulo dentro de una hemorroide (trombosis) y esto suele ser muy doloroso. La mayoría de pacientes que vienen a colonoscopia, tienen ya leve dilatación de las venas hemorroidales y por ende, se les reporta hemorroides internas pequeñas, pero a la vasta mayoría de estos pacientes, no hay que darles ningún tratamiento, dado que son parte de la normalidad del cuerpo humano. Se tratan cuando hay sangrado, molestias locales o dolor por trombosis. En otras palabras, podemos afirmar que las hemorroides asintomáticas, se consideran normales y no requieren tratamiento.

¿Qué debo hacer si sangro por el recto?

Debo consultar con mi médico de inmediato. El médico debe a su vez, como mínimo, realizar una buena historia clínica y un tacto rectal. Tomando en cuenta varios factores el médico debe decidir si se ocupan estudios adicionales como una colonoscopía. Estoy convencido que todo paciente mayor de 40 años con sangrado rectal, debe realizarse la colonoscopía con prontitud. Esto es fundamental para detectar el cáncer de colon y recto. Es una lástima que con frecuencia vemos pacientes que sangraban e ignoraban el síntoma, lo achacaban a un hemorroide y consultaron hasta que ya tenían un cáncer avanzado.

Las normas internacionales desde hace años recomiendan una colonoscopía o una prueba de sangre oculta en heces a todos los mayores de 50 años para prevenir el cáncer de colon. Si agregamos sangre visible a la ecuación, la colonoscopía debe ser el examen de elección y debe realizarse a la prontitud posible. Inclusive recientemente el American College of Phisicians lo recomienda a partir de los 45 años para la población en general. Así que no hay justificación para que alguien mayor de los 50 años sangre y no se realice la colonoscopía de inmediato.

¿Cómo se tratan las hemorroides?

Las asintomáticas no requieren tratamiento.

Las que generan molestias como sangrados o trombosis se tratan con fármacos que disminuyen el flujo a las hemorroides y con cremas locales que ayudan a desinflamar y cicatrizar las mismas, esto cuando los síntomas son intermitentes, infrecuentes o leves. Las hemorroides trombosadas pueden ser drenadas por medio de una sencilla operación local que saca el coágulo de la hemorroide y que alivia el dolor que el coágulo genera.

Las hemorroides que sangran mucho o con frecuencia se pueden tratar endoscópicamente o con cirugía. El tratamiento endoscópico es el preferido por ser menos traumático, de más rápida recuperación y más accesible económicamente. El tratamiento quirúrgico (operar las hemorroides) se reserva para los casos más severos y para los casos en que han fallado los demás tratamientos.

Endoscópicamente hay varias opciones que se pueden usar, pero la más generalizada y aceptada es la ligadura de hemorroides. También se puede cauterizar las hemorroides con radiofrecuencia, con argón plasma o con cauterización bipolar, se pueden esclerosar con inyecciones intrahemorroidales (como cuando inyectan una várice de una pierna). Probablemente la ligadura es de las menos dolorosas, es la que más se practica y por ende es la primera elección endoscópicamente hablando.

Los casos más severos de hemorroides se deben tratar quirúrgicamente por medio de una hemorroidectomía. Esta técnica se usa cuando las demás terapias disponibles han fallado, en hemorroides de gran tamaño (grado IV) o cuando hay importante prolapso del recto en el paciente. Es muy efectiva pero bastante molesta para el paciente con varios días de convalecencia que es usualmente dolorosa. El costo es bastante más elevado con la ventaja de que usualmente se realiza y no se debe repetir. Sin embargo, todos los tratamientos disponibles pueden tener recurrencia del problema, las hemorroides pueden volver a crecer y molestar con el tratamiento endoscópico y con el quirúrgico.

¿Qué ventajas ofrece la ligadura de hemorroides? ¿Porqué es el método de elección?

Los métodos endoscópicos en general son preferidos sobre los quirúrgicos por su mayor seguridad y su recuperación más rápida. De todos los métodos endoscópicos, el que más se ha realizado en pacientes a nivel internacional es la ligadura de hemorroides, con gran seguridad y altas tasas de éxito. Sin menospreciar los demás métodos, es la ligadura el que más se ha estudiado y por ende, el que mejores resultados objetivos puede demostrar.

La recuperación de una ligadura de hemorroides se logra en una semana o menos, mientras que la cirugía de hemorroides tiene una recuperación de 2 o 3 semanas, además es bastante más dolorosa. Desde el punto de vista económico, la cirugía es al menos tres veces más costosa para el paciente que la ligadura.

¿Como se realiza la ligadura de hemorroides? ¿Qué preparación requiere la ligadura?

Siempre se debe realizar una colonoscopía previamente para descartar otras lesiones que pueden sangrar y ser más peligrosas para el paciente como un cáncer o un pólipo. Por tanto hay que limpiar el intestino y entonces el día antes debe seguir una dieta especial y usar un laxante. La colonoscopía, como siempre, se realiza bajo sedación para que el paciente no tenga experiencias traumáticas. Si se observan várices candidatas a ser ligadas, se terminará la colonoscopía y se esperará a que el paciente se empiece a despertar. Esto porque para ligar las várices, el médico y el paciente requieren comunicarse durante el procedimiento. Entonces la ligadura se realiza con el paciente relajado pero consciente, de forma que el paciente usualmente no va a recordar el procedimiento, pero si va a haber podido comunicarle al ,edicto si antes de soltar cada liga sintió dolor. Si el paciente siente dolor, la liga no se libera y se re posiciona para liberarla cuando al paciente no le duela. Si sintiese dolor sería muy pasajero y posiblemente no lo recuerde porque sigue con sedación residual.

Para ligar específicamente, el médico se coloca sobre una hemorroide y la hala hacia el endoscopio por medio de un vacío creado por aspiración, en ese momento se tiene capturada la hemorroide, pero es importante verificar que el paciente no tenga un dolor agudo, si el paciente dice que no le duele, se libera la ligadura y listo. Una vez que la liga ha sido colocada, la sangre deja de circular por esa vena dilatada y más bien empieza un proceso de necrosis (muerte) de la vena. A las pocas horas el tejido se vuelve negruzco y unos días después se desprende, dejando una úlcera en la base. Al desprenderse el tejido la liga se libera y es expulsada por el recto, la úlcera resultante luego cicatriza y la cicatriz se forma donde antes había una vena dilatada, de esa forma la ligadura hace que las hemorroides desaparezcan o se disminuyan de tamaño. La técnica de ligadura se debe repetir uno o dos meses luego hasta que las hemorroides desaparezcan o sean muy pequeñas. En nuestra experiencia, los pacientes quedan bastante mejor con una sola sesión y muchos optan por no repetir sesiones debido a la notable mejoría.

¿Cuál es nuestra experiencia ligando hemorroides internas?

La ligadura de hemorroides usa el mismo principio de la ligadura de varices en el esófago. Realizamos ligaduras esofágicas desde el 2003, apenas iniciamos en el mundo de la gastroenterología. Alrededor del 2007 iniciamos con la ligadura de hemorroides con muy buenos resultados siempre. Al ser una adaptación de una técnica que siempre hemos dominado, fue sencillo de realizar desde el principio. Sobre la marcha hemos perfeccionado la técnica en pos de que sea menos dolorosa posterior al procedimiento.

¿Que pasa después de la ligadura? ¿Cuáles son las posibles complicaciones?

Es usual que el paciente tenga un dolor perianal durante 1-3 días y se maneja con analgésicos sin problema. El día del procedimiento y al día siguiente, el paciente siente ganas constantes de defecar y orinar. Se recomienda tomar bastante líquido durante ese día. Podría haber sangrado rectal, pero no suele ser peligroso ni masivo.

Nunca hemos tenido una complicación importante, solo algunos pacientes con un dolor más intenso en algunas ocasiones (que se ha podido manejar con medicamentos adecuados). Tampoco hemos tenido pacientes que sangren (salvo las estrías normales inmediatas al procedimiento). Sin embargo, se han descrito complicaciones como retención aguda de orina o infecciones perianales que han sido severas. Todas esas complicaciones son muy raras y poco probables. En general es bastante seguro y de rápida recuperación.

¿Debo sacar una cita previa para consulta?

En el caso de que el paciente sienta que es candidato a ligadura, o que sus hemorroides on muy problemáticas, es mejor vernos en consulta previamente. Esto lo recomiendo por varios motivos.

El primero es examinar al paciente para ver que en efecto parezca que hay sangrado hemorroidal y no otra patología como una fisura rectal o una fístula.

Segundo, es conveniente dar una prueba terapéutica con tratamiento mético (pastillas y/o cremas) antes de pasar a un tratamiento invadido como la ligadura.

Tercero, es importante discutir con el paciente el procedimiento, sus ventajas y desventajas de forma pausada y tranquila para que no haya dudas posteriores. En ocasiones, alguien que viene a colonoscopía directamente, solicita la ligadura y se puede realizar de una vez, dado que el paciente está preparado en su recto para que se le realice. Pero es mejor tener más calma para tomar la decisión de proceder y no tomar esas decisiones de forma repentina.

Fuentes: Dr. Pablo Navarro y “American Society for Gastrointestinal Endoscopy”


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Realizamos Gastroscopías, Colonoscopías y Consulta Médica de Gastroenterología. El Dr. Pablo Navarro es miembro del American College of Gastroenterology, de la American Society for Gastrointestinal Endoscopy y de la Asociación Costarricense de Gastroenterología

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